Trastornos Psicosomáticos

Terapia online para trastornos psicosomáticos: cuando el cuerpo expresa lo que el sistema nervioso no puede sostener

Los trastornos psicosomáticos aparecen cuando el malestar emocional se manifiesta a través de síntomas físicos reales. No son imaginarios. No son exageraciones. Son experiencias corporales auténticas que generan sufrimiento, preocupación y, a menudo, un desgaste enorme por la sensación de no encontrar una explicación clara.

Muchas personas recorren consultas médicas durante meses o incluso años buscando respuestas para dolores, molestias digestivas, mareos, tensión muscular, palpitaciones o fatiga persistente. Las pruebas médicas no muestran alteraciones concluyentes, pero el cuerpo sigue “hablando”.

En Mentecita ofrecemos terapia online para síntomas psicosomáticos desde un enfoque integrador mente-cuerpo, basado en evidencia y orientado a resultados: comprender la conexión entre estrés, emociones y sistema nervioso es el primer paso para recuperar equilibrio, reducir el miedo y mejorar la calidad de vida.


Qué significa trabajar lo psicosomático en terapia online

La terapia online para psicosomática no consiste en decirte “está en tu cabeza”. Consiste en ayudarte a entender y regular el sistema nervioso, modificar los bucles de hipervigilancia corporal y reducir la carga emocional que el cuerpo está sosteniendo.

El formato online tiene una ventaja clara: las herramientas de regulación (respiración, grounding, hábitos, exposición interoceptiva, manejo de estrés) se practican en tu entorno real, con seguimiento y ajustes entre sesiones. No es un tratamiento “menos serio”: es un tratamiento clínico completo adaptado al día a día.


¿Qué son los trastornos psicosomáticos?

Los trastornos psicosomáticos implican síntomas físicos en los que factores psicológicos influyen en el origen, la intensidad o el mantenimiento. En la práctica, esto suele ocurrir cuando el sistema nervioso permanece activado durante demasiado tiempo y el cuerpo empieza a expresarlo en forma de dolor, tensión o alteraciones funcionales.

Importante: que un síntoma tenga componente psicológico no significa que sea voluntario, inventado o “solo mental”. La activación fisiológica es real. El dolor es real. La fatiga es real.


Mente y cuerpo: cómo se conectan de verdad

Mente y cuerpo no son compartimentos separados. El sistema nervioso, el endocrino (hormonas) y el inmune se influyen mutuamente.

Cuando vivimos estrés crónico, ansiedad sostenida o emociones no procesadas, el sistema nervioso autónomo puede quedar atrapado en modos de supervivencia:

  • Hiperactivación: alerta constante, tensión, insomnio, irritabilidad, palpitaciones.
  • Hipoactivación: apagamiento, fatiga, desconexión, sensación de vacío o “sin energía”.

La psicosomática suele aparecer cuando el organismo intenta sostener durante demasiado tiempo un nivel de activación que no es sostenible.


Síntomas psicosomáticos más frecuentes

Los síntomas pueden variar mucho entre personas. Algunos de los más habituales:

1) Dolor persistente o recurrente sin causa médica suficiente

  • Dolor cervical y lumbar.
  • Cefaleas tensionales.
  • Tensión mandibular y bruxismo.
  • Dolores musculares difusos.

2) Síntomas digestivos

  • Síndrome de intestino irritable.
  • Dolor abdominal recurrente.
  • Náuseas persistentes.
  • Reflujo o sensación de “nudo” digestivo.

3) Síntomas cardiovasculares funcionales

  • Palpitaciones.
  • Opresión torácica.
  • Sensación de falta de aire asociada a ansiedad.
  • Subidas de tensión reactivas al estrés.

4) Fatiga y agotamiento persistente

Cansancio intenso que no mejora del todo con descanso, a menudo asociado a estrés prolongado o estado de alerta sostenida.

5) Síntomas dermatológicos relacionados con estrés

  • Brotes de dermatitis.
  • Urticaria.
  • Empeoramiento de psoriasis con estrés.

6) Mareos, hormigueos y sensaciones extrañas

Especialmente frecuentes cuando hay hipervigilancia corporal o ansiedad mantenida.


Somatización y ansiedad: cuando el cuerpo se adelanta a la emoción

En muchas personas, la ansiedad aparece primero en el cuerpo. Antes de reconocer “estoy ansioso”, el organismo ya está en modo alerta:

  • Mareos o inestabilidad.
  • Hormigueos.
  • Dificultad para respirar o sensación de opresión.
  • Tensión muscular.
  • Nudo en el estómago.

Cuando estos síntomas asustan, puede iniciarse un círculo típico:

  1. Aparece el síntoma.
  2. Surge miedo (“¿y si es algo grave?”).
  3. Aumenta la atención al cuerpo (hipervigilancia).
  4. El síntoma se intensifica.
  5. Se refuerza el miedo y la vigilancia.

En terapia online trabajamos este bucle con herramientas específicas para reducir miedo, bajar activación y recuperar confianza corporal.


Factores psicológicos que suelen estar implicados

1) Estrés crónico

Cuando la exigencia supera durante mucho tiempo la capacidad de recuperación, el cuerpo empieza a manifestar la carga.

2) Represión o evitación emocional

Personas que “aguantan”, “tiran”, “no se permiten sentir” o no tienen espacio para expresar tristeza, rabia o miedo suelen acabar somatizando.

3) Trauma no resuelto o experiencias adversas

Lo vivido puede quedarse registrado en el cuerpo como hipervigilancia, tensión o reacciones fisiológicas ante estímulos que recuerdan el peligro.

4) Perfeccionismo y autoexigencia

La presión interna sostenida en el tiempo aumenta activación y reduce descanso real.

5) Hipervigilancia corporal y miedo a la sensación

No solo duele el síntoma: duele el miedo al síntoma. Ese miedo lo mantiene.


Diferencia entre enfermedad médica y psicosomática (importante)

Es fundamental una evaluación médica previa. La terapia psicológica no sustituye el diagnóstico médico. Lo psicosomático explica la influencia emocional y del estrés cuando:

  • No hay causa orgánica suficiente para explicar la intensidad.
  • El estrés y la ansiedad exacerban síntomas existentes.
  • La preocupación y la vigilancia corporal mantienen el malestar.

En terapia online trabajamos de forma complementaria: cuidar mente-cuerpo no es “elegir uno”, es integrar.


Tratamiento psicológico de los trastornos psicosomáticos (online)

En Mentecita trabajamos con un enfoque integrador. El plan se adapta a cada caso, pero suele incluir:

1) Psicoeducación mente-cuerpo (para reducir miedo)

Comprender cómo funciona el sistema nervioso reduce la interpretación catastrófica y la sensación de amenaza.

2) Regulación del sistema nervioso

  • Respiración diafragmática.
  • Coherencia cardiaca.
  • Relajación muscular progresiva.
  • Grounding y técnicas de descarga de tensión.

3) Reducción de hipervigilancia corporal

Entrenamos a tu atención para salir del escáner constante del cuerpo y recuperar un foco más flexible.

4) Trabajo cognitivo (interpretación del síntoma)

  • Identificar pensamiento catastrófico.
  • Reducir “búsqueda de certeza” médica o mental infinita.
  • Revisar creencias de vulnerabilidad (“mi cuerpo es frágil”, “algo malo va a pasar”).

5) Exposición interoceptiva (cuando está indicada)

En algunos casos (especialmente con pánico o miedo a sensaciones), trabajamos exposición a sensaciones corporales de forma gradual para que pierdan poder.

6) Trabajo emocional profundo y expresión segura

Aprender a identificar, sostener y expresar emociones reduce la necesidad de que el cuerpo “grite” lo que no se está pudiendo procesar.

7) Hábitos de recuperación

Rutinas de sueño, pausas, actividad física dosificada, límites, autocuidado y recuperación real (no solo “parar”, sino recuperar).


¿Es eficaz la terapia online para síntomas psicosomáticos?

Sí. De hecho, en psicosomática el formato online puede ser especialmente útil porque las herramientas se entrenan en el entorno cotidiano: tu casa, tus rutinas, tus detonantes reales.

En Mentecita ofrecemos:

  • Intervención individualizada.
  • Seguimiento continuo y plan estructurado.
  • Confidencialidad garantizada.
  • Enfoque integrador mente-cuerpo.

Señales de que el malestar físico puede tener componente emocional

  • Los síntomas aumentan en periodos de estrés o conflicto.
  • Las pruebas médicas no explican la intensidad del malestar.
  • Hay ansiedad asociada al síntoma y miedo a que empeore.
  • Existe hipervigilancia corporal (te revisas, te escaneas, te preocupas constantemente).
  • Hay antecedentes de trauma, estrés prolongado o sobrecarga emocional.

Preguntas frecuentes sobre psicosomática

¿Significa que “todo está en mi cabeza”?

No. Significa que tu cuerpo y tu sistema nervioso están implicados. El componente psicológico no invalida el síntoma físico: lo explica y ofrece una vía de intervención.

¿Desaparecerán completamente los síntomas?

En muchos casos se reducen significativamente al mejorar la regulación del sistema nervioso, bajar la hipervigilancia y procesar la carga emocional. El objetivo es recuperar funcionalidad y bienestar.

¿Debo dejar el tratamiento médico?

No. La intervención psicológica puede complementarlo. La coordinación con lo médico es, a menudo, la mejor estrategia.


Escuchar al cuerpo sin entrar en guerra con él

Tu cuerpo no es tu enemigo. Muchas veces está intentando protegerte, avisarte o sostener una carga que se ha vuelto excesiva. Aprender a escucharlo con claridad, sin miedo y con herramientas, cambia el proceso.

En Mentecita te acompañamos con terapia online para trastornos psicosomáticos para comprender la relación entre emociones y síntomas físicos, reducir el sufrimiento y recuperar equilibrio.

Si experimentas síntomas físicos persistentes que no mejoran y sospechas que el estrés o las emociones influyen, puedes empezar tu proceso desde casa.

Solicita tu primera sesión online y empieza a recuperar confianza en tu cuerpo.