La psicoterapia somática es un enfoque poderoso y profundo que reconoce algo esencial: el cuerpo guarda memoria emocional. Lo que no pudiste sentir, expresar o procesar en su momento quedó almacenado como tensión, rigidez, síntomas físicos, bloqueos, ansiedad o dificultades relacionales.
Esta terapia trabaja directamente con el sistema nervioso, las sensaciones corporales, los reflejos de defensa y la energía emocional que quedó congelada tras experiencias difíciles. No es una terapia “solo de hablar”, sino una terapia de sentir, notar, liberar y reorganizar.
En este artículo encontrarás una guía completa sobre la psicoterapia somática: qué es, cómo funciona, por qué ayuda tanto en trauma y ansiedad, cómo es una sesión, qué ejercicios se usan y qué tipo de resultados suelen aparecer.
Qué es la psicoterapia somática
La psicoterapia somática es un enfoque terapéutico que entiende que mente y cuerpo son inseparables. La emoción no es solo un pensamiento: es un fenómeno corporal.
Se centra en:
- sensaciones físicas,
- tensión muscular,
- patrones respiratorios,
- reflejos de defensa (lucha, huida, parálisis),
- expresividad,
- movimiento,
- memoria corporal.
El propósito es ayudar al cuerpo a completar respuestas que quedaron bloqueadas y liberar la carga emocional atrapada en el sistema nervioso.
Orígenes y bases científicas
La psicoterapia somática tiene influencias de:
- Wilhelm Reich (corazas musculares),
- Alexander Lowen (bioenergética),
- Peter Levine (Somatic Experiencing),
- Pat Ogden (Sensorimotor Psychotherapy),
- Stephen Porges (Teoría Polivagal),
- Daniel Siegel (integración interpersonal),
- neurociencia del trauma.
Estudios neurobiológicos muestran que la mayoría del procesamiento emocional es corporal y ocurre fuera del pensamiento consciente.
La memoria del cuerpo
El cuerpo no olvida. Aunque “racionalmente” hayas superado algo, las sensaciones corporales pueden seguir asociadas a miedo, alerta, vergüenza o congelación.
La memoria corporal aparece como:
- mandíbula apretada,
- nudo en el estómago,
- pecho cerrado,
- dolores musculares,
- respiración corta,
- hiperactivación,
- bloqueo,
- dificultad para sentir placer o calma.
La psicoterapia somática trabaja directamente sobre esa memoria implícita.
El sistema nervioso y el trauma
El trauma no es lo que ocurrió, sino lo que quedó dentro cuando no pudiste procesar la experiencia.
El sistema nervioso puede quedar atrapado entre:
- hiperactivación (alarma, ansiedad, tensión),
- hipoactivación (parálisis, desconexión),
- cambios constantes entre ambas.
La psicoterapia somática ayuda a restaurar la flexibilidad del sistema nervioso.
La importancia de sentir: las sensaciones como guía terapéutica
La psicoterapia somática no empieza por la historia mental del trauma, sino por:
- sensaciones corporales,
- micro-movimientos,
- impulsos,
- energía interna,
- respiración,
- ritmo del cuerpo.
A veces, cuando el cuerpo empieza a hablar, la mente entiende lo que nunca pudo decir.
Psicoterapia somática para la ansiedad
La ansiedad es un estado corporal de alerta. La psicoterapia somática ayuda porque trabaja directamente sobre:
- la hiperactivación del sistema nervioso simpático,
- la respiración torácica y acelerada,
- la tensión crónica,
- el miedo a sensaciones físicas,
- la evitación corporal.
Técnicas típicas:
- respiración diafragmática suave,
- orientación (explorar el entorno con la mirada),
- descarga de tensión muscular,
- movimiento espontáneo,
- trabajo de grounding (conexión a tierra).
Psicoterapia somática para trauma
En trauma, la psicoterapia somática no fuerza la exposición, sino que restaura la sensación de seguridad en el cuerpo.
Trabaja:
- memoria corporal no verbal,
- bloqueo o congelación,
- movimientos defensivos incompletos (empujar, huir, protegerse),
- reacciones automáticas,
- disociación.
Cuando el cuerpo completa la respuesta defensiva que quedó congelada, aparece una sensación de alivio profunda.
Bloqueos emocionales y patrones corporales
El cuerpo desarrolla “corazas” para protegerse. Estas corazas son tensiones crónicas asociadas a emociones retenidas:
- pecho cerrado → miedo a la vulnerabilidad,
- mandíbula tensa → rabia contenida,
- espalda rígida → carga emocional,
- abdomen contraído → miedo, vergüenza, alarma,
- hombros elevados → estado de alerta.
Liberar estas tensiones puede desbloquear emociones atrapadas desde hace años.
Técnicas principales de psicoterapia somática
- Escucha corporal (notar micro-sensaciones),
- Tracking somático (seguir sensaciones momentáneas),
- Grounding (sentir pies, peso, apoyo),
- Orientación (explorar el entorno para bajar la alarma),
- Movimiento espontáneo,
- Ejercicios de protección (empujar, rechazar, poner límites),
- Trabajo de respiración consciente,
- Contacto terapéutico no verbal,
- Co-regulación con el terapeuta,
- Integración emocional.
Cada técnica se adapta al nivel de activación y seguridad de la persona.
Cómo es una sesión real de psicoterapia somática
- Sintonización con la respiración y el cuerpo.
- Detección de zonas de tensión o bloqueo.
- Exploración de sensaciones sin forzar.
- Micro-movimientos o impulsos naturales.
- Descarga somática (temblores, calor, oleadas).
- Regulación parasimpática (calma profunda).
- Integración mental y emocional.
Muchas personas describen una sensación de “haber soltado algo profundo”.
Cómo se da el proceso de curación
La sanación somática ocurre cuando:
- el cuerpo se siente seguro,
- la tensión acumulada se libera,
- las emociones bloqueadas se expresan,
- la persona recupera la capacidad de sentir,
- el sistema nervioso vuelve a un ritmo saludable.
No es un proceso lineal, pero sí profundamente transformador.
Indicaciones y contraindicaciones
Indicada para:
- trauma,
- ansiedad crónica,
- bloqueos emocionales,
- tristeza retenida,
- desconexión corporal,
- dificultad para sentir placer o calma,
- parálisis emocional,
- dolor muscular de origen emocional.
No recomendada cuando:
- hay crisis psicóticas,
- adicciones muy activas,
- inestabilidad emocional extrema sin apoyo,
- trauma severo sin trabajo previo de regulación.
Preguntas frecuentes
¿Necesito “revivir” el trauma?
No. La terapia somática trabaja desde la seguridad, no desde la re-exposición brusca.
¿Es necesario llorar o temblar?
No, aunque a veces aparecen descargas espontáneas.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
Depende del nivel de trauma y bloqueo: desde 6–12 sesiones hasta procesos más largos.
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La psicoterapia somática te ofrece ese espacio: un lugar donde tu cuerpo puede hablar, liberar y reorganizar aquello que quedó atrapado en tu historia. Una oportunidad para sentirte más presente, más libre y más conectado contigo mismo.
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