Trastornos Psicosomáticos

Trastornos psicosomáticos: cuando el cuerpo expresa lo que la mente no puede

Los trastornos psicosomáticos aparecen cuando el malestar emocional se manifiesta a través de síntomas físicos reales. No son imaginarios. No son exageraciones. Son experiencias corporales auténticas que generan sufrimiento y preocupación.

Muchas personas recorren consultas médicas durante meses o incluso años buscando una explicación para dolores, molestias digestivas, mareos, tensión muscular o fatiga persistente. Las pruebas médicas no muestran alteraciones claras, pero el malestar continúa.

En Mentecita trabajamos los síntomas psicosomáticos desde un enfoque integrador, basado en evidencia científica y adaptado a la terapia online. Comprender la conexión mente-cuerpo es el primer paso para recuperar equilibrio.


¿Qué son los trastornos psicosomáticos?

Los trastornos psicosomáticos implican la aparición de síntomas físicos en los que factores psicológicos desempeñan un papel relevante en su origen, mantenimiento o intensidad.

En los manuales diagnósticos actuales, como el :contentReference[oaicite:0]{index=0}, se utiliza el término “trastorno de síntomas somáticos” para describir estos cuadros cuando existe preocupación excesiva por síntomas físicos.

Es importante aclarar: que un síntoma tenga componente psicológico no significa que sea voluntario ni “mental”. El dolor es real. La activación fisiológica es real.


¿Cómo se relacionan mente y cuerpo?

El cuerpo y la mente no funcionan de manera separada. El sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmunológico interactúan constantemente.

Cuando vivimos estrés crónico, ansiedad sostenida o emociones reprimidas, el sistema nervioso autónomo puede permanecer activado durante largos periodos. Esta activación prolongada afecta órganos y sistemas corporales.

El neurocientífico :contentReference[oaicite:1]{index=1} ha descrito cómo las emociones tienen una base corporal y cómo el cuerpo participa activamente en la experiencia psicológica.


Síntomas psicosomáticos más frecuentes

1. Dolor crónico sin causa médica clara

  • Dolor cervical y lumbar.
  • Cefaleas tensionales.
  • Fibromialgia.

2. Problemas digestivos

  • Síndrome de intestino irritable.
  • Dolor abdominal recurrente.
  • Náuseas persistentes.

3. Síntomas cardiovasculares funcionales

  • Palpitaciones.
  • Opresión torácica.
  • Hipertensión reactiva al estrés.

4. Fatiga persistente

Cansancio extremo sin explicación médica concluyente.

5. Problemas dermatológicos relacionados con estrés

  • Dermatitis.
  • Urticaria.
  • Psoriasis exacerbada por estrés.

Somatización y ansiedad

En muchas ocasiones, la ansiedad se expresa corporalmente antes de ser identificada como emoción. La persona puede experimentar:

  • Mareos.
  • Hormigueo.
  • Dificultad para respirar.
  • Tensión muscular.

Cuando estos síntomas generan miedo, se inicia un círculo de hipervigilancia corporal que intensifica la experiencia.


Factores psicológicos implicados

1. Estrés crónico

La exposición prolongada a situaciones exigentes mantiene el cuerpo en estado de alerta constante.

2. Represión emocional

Dificultad para identificar o expresar emociones como ira o tristeza.

3. Trauma no resuelto

Experiencias pasadas pueden mantenerse activas en el cuerpo.

4. Perfeccionismo y autoexigencia

Elevada presión interna sostenida en el tiempo.


El papel del sistema nervioso

El trauma y el estrés afectan la regulación autonómica. El psiquiatra :contentReference[oaicite:2]{index=2} explica cómo experiencias emocionales intensas pueden quedar registradas en el cuerpo.

Cuando el sistema nervioso no logra volver a un estado de calma, aparecen síntomas físicos persistentes.


Diferencia entre enfermedad médica y trastorno psicosomático

Es fundamental realizar evaluación médica previa. Los trastornos psicosomáticos no sustituyen diagnósticos médicos, sino que explican la influencia psicológica cuando no hay causa orgánica suficiente o cuando el estrés exacerba una condición existente.


Tratamiento psicológico de los trastornos psicosomáticos

1. Psicoeducación mente-cuerpo

Comprender el funcionamiento fisiológico reduce el miedo.

2. Regulación del sistema nervioso

  • Respiración diafragmática.
  • Coherencia cardiaca.
  • Relajación muscular progresiva.

3. Terapia Cognitivo-Conductual

  • Reducir hipervigilancia corporal.
  • Modificar interpretaciones catastróficas.

4. Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

Aprender a convivir con sensaciones sin lucha constante.

5. Trabajo emocional profundo

Identificar emociones no expresadas.


¿Es eficaz la terapia online para síntomas psicosomáticos?

Sí. La terapia online permite integrar herramientas de regulación directamente en el entorno cotidiano.

En Mentecita ofrecemos:

  • Intervención individualizada.
  • Seguimiento continuo.
  • Confidencialidad garantizada.
  • Enfoque integrador mente-cuerpo.

Señales de que el malestar físico puede tener componente emocional

  • Los síntomas aumentan en periodos de estrés.
  • Las pruebas médicas son normales.
  • Existe ansiedad asociada al síntoma.
  • Hay antecedentes de trauma o estrés prolongado.

Preguntas frecuentes sobre trastornos psicosomáticos

¿Significa que “todo está en mi cabeza”?

No. El cuerpo realmente está reaccionando. El componente psicológico no invalida la experiencia física.

¿Desaparecerán completamente los síntomas?

En muchos casos se reducen significativamente cuando mejora la regulación emocional.

¿Necesito dejar el tratamiento médico?

No. La intervención psicológica puede complementarlo.


Escuchar al cuerpo como parte del proceso de sanación

El cuerpo puede convertirse en un aliado cuando aprendemos a interpretarlo como una señal y no como un enemigo.

En Mentecita te acompañamos para comprender la relación entre emociones y síntomas físicos, reducir el sufrimiento y recuperar equilibrio.

Si experimentas síntomas físicos persistentes que no mejoran y sospechas que el estrés o las emociones influyen, podemos ayudarte.