Tratamiento del trauma: un enfoque integrativo basado en la neurociencia y la seguridad del sistema nervioso

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Trauma

El trauma no es solo “un recuerdo doloroso”. Es una huella profunda en el cuerpo, el sistema nervioso y la mente, que altera la forma en la que percibes el mundo, las relaciones y a ti mismo.

Hoy sabemos, gracias a la neurociencia, que el trauma afecta a las áreas cerebrales encargadas de la memoria, la emoción, el movimiento, la conexión social y la regulación. Por eso su tratamiento requiere un enfoque integrativo: que incluya el cuerpo, la mente, la emoción, el vínculo y el entorno de seguridad.

En este artículo encontrarás una guía profunda y clara sobre cómo se trata el trauma desde la psicoterapia moderna: qué es realmente, cómo afecta al cerebro, cuáles son sus síntomas, qué fases tiene la curación, qué técnicas funcionan y cómo se vive el proceso.

Qué es realmente el trauma

El trauma no es solo lo que ocurrió, sino lo que quedó dentro cuando no pudiste protegerte, defenderte o procesar la experiencia.

Es una herida en el sistema nervioso que deja a la persona en un estado de congelación, hiperalerta o desconexión.

El trauma ocurre cuando:

  • la experiencia supera la capacidad de afrontamiento,
  • la persona se siente sola o sin apoyo,
  • hay terror, impotencia o confusión,
  • el sistema nervioso queda bloqueado.

El trauma puede ser visible o completamente silencioso.

Tipos de trauma

1. Trauma tipo I (trauma agudo)

Un evento puntual: accidente, agresión, suceso impredecible.

2. Trauma tipo II (trauma prolongado)

Abusos, negligencia, violencia continuada, humillación recurrente.

3. Trauma complejo

Prolongado en el tiempo, en etapas tempranas y dentro de relaciones significativas.

4. Trauma vincular

Heridas generadas en relaciones de apego.

5. Trauma secundario o vicario

La persona absorbe el trauma de otros (profesionales de ayuda, cuidadores).

6. Microtraumas acumulados

Pequeñas heridas repetidas que dejan huella profunda.

Neurobiología del trauma

Cuando ocurre un trauma, se activan tres áreas clave:

  • Amígdala: detecta amenaza y dispara alarma extrema.
  • Hipocampo: se desorganiza la memoria (flashbacks, fragmentación).
  • Corteza prefrontal: pierde capacidad de regulación.

Esto explica por qué:

  • aparecen recuerdos intrusivos,
  • la persona reacciona “como si estuviera pasando otra vez”,
  • las emociones se desbordan,
  • es difícil pensar con claridad.

El sistema nervioso y la teoría polivagal

Según Stephen Porges, el sistema nervioso responde en tres estados:

  • Ventral vagal (seguridad): calma, conexión social, claridad.
  • Simpático (lucha/huida): alarma, tensión, ansiedad.
  • Dorsal vagal (colapso): desconexión, adormecimiento, vacío.

El trauma suele dejar atrapada a la persona en estados simpáticos o dorsales.

La terapia busca restaurar la flexibilidad entre estados: regular, no activar; conectar, no bloquear.

Síntomas del trauma

El trauma se manifiesta en el cuerpo, la emoción, la conducta y la relación.

Físicos:

  • tensión muscular,
  • insomnio,
  • hiperactivación,
  • sensación de amenaza,
  • problemas digestivos,
  • dolores crónicos.

Emocionales:

  • miedo intenso,
  • vergüenza,
  • culpa,
  • tristeza persistente,
  • desconexión emocional.

Cognitivos:

  • rumiación,
  • confusión mental,
  • dificultad para concentrarse.

Relacionales:

  • hipervigilancia,
  • dificultad para confiar,
  • dependencia emocional,
  • evitación del contacto,
  • miedo al abandono.

Trauma infantil y trauma complejo

El trauma infantil tiene efectos más profundos porque ocurre cuando el cerebro y el sistema nervioso están en desarrollo.

Consecuencias típicas:

  • apego inseguro,
  • hiperactivación crónica,
  • dificultades en la regulación emocional,
  • sentimientos de indefensión,
  • patrones relacionales disfuncionales en la adultez.

El tratamiento requiere más cuidado, más lentitud y más trabajo corporal.

Fases del tratamiento del trauma

1. Estabilización y seguridad

Antes de “entrar en el trauma”, la persona debe aprender a regularse y sentirse segura con el terapeuta.

2. Procesamiento

Se trabaja el trauma desde el cuerpo, las emociones, los recuerdos o las imágenes, según el enfoque:

  • EMDR,
  • terapias somáticas,
  • exposición gradual,
  • partes internas (IFS),
  • ACT para trauma,
  • narrativas reparadoras.

3. Integración

El trauma deja de dominar la vida. Aparece un sentido de libertad, identidad y conexión más profundo.

Técnicas terapéuticas basadas en evidencia

1. EMDR (Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares)

Permite que el cerebro procese recuerdos traumáticos congelados.

2. Somatic Experiencing

Trabaja con sensaciones corporales para completar reacciones defensivas bloqueadas.

3. Terapia Sensorimotriz

Integra cuerpo y emoción para desbloquear patrones de defensa.

4. IFS (Modelo de Sistemas de Partes Internas)

Explora heridas internas a través de “partes” protectoras o heridas.

5. ACT para trauma

Ayuda a abrirse a la experiencia interna sin quedar atrapado por ella.

6. Mindfulness y regulación del sistema nervioso

Desarrolla presencia, seguridad interna y capacidad para sostener emociones.

Por qué el trabajo somático es imprescindible

El trauma es corporal. La congelación, la hiperalerta, los temblores o el vacío son respuestas del sistema nervioso.

La psicoterapia verbal sola no puede acceder a las áreas cerebrales donde está guardada la memoria traumática.

Necesitamos el cuerpo para:

  • rebajar tensión,
  • sanar patrones de defensa,
  • regular el sistema nervioso,
  • liberar emociones,
  • recuperar seguridad.

El vínculo terapéutico como base del tratamiento

El trauma se origina muchas veces en relaciones inseguras. Por eso, solo puede sanarse dentro de una relación segura.

La conexión, la empatía y la presencia del terapeuta actúan como una experiencia correctiva profunda.

Cómo es una sesión de terapia de trauma

  1. Se evalúa el nivel de activación del sistema nervioso.
  2. Se trabaja la seguridad en el presente.
  3. Se exploran sensaciones internas.
  4. Se procesa el trauma con la técnica adecuada.
  5. Se integra emocional y cognitivamente.
  6. Se cierra la sesión de forma regulada.

La sesión es muy cuidadosa, lenta y respetuosa. No se fuerza nada. Se avanza solo cuando el sistema nervioso está preparado.

Qué cambios suelen aparecer tras trabajar el trauma

  • menos ansiedad,
  • mayor calma corporal,
  • mejor sueño,
  • más claridad mental,
  • menos reactividad,
  • más confianza,
  • capacidad para poner límites,
  • relaciones más sanas,
  • mayor autocuidado,
  • más conexión con uno mismo.

La persona siente que vuelve a habitar su cuerpo, su vida y sus relaciones.

Preguntas frecuentes

¿Es necesario revivir el trauma?

No. La terapia moderna evita reactivar el trauma sin regulación previa.

¿Cuánto dura el proceso?

Depende del tipo de trauma: desde 8–20 sesiones hasta procesos más profundos.

¿Es normal empeorar al principio?

A veces hay más conexión emocional, pero si hay seguridad y regulación, no hay desbordamiento.

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El trauma no es el final de la historia. Es el inicio del camino hacia la integración.

Con la ayuda adecuada, tu sistema nervioso puede volver a sentir seguridad, presencia y conexión. El trauma se puede procesar, integrar y transformar. No estás roto: tu cuerpo hizo todo lo posible para sobrevivir.

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